
Sus personajes me cautivaron; en especial José Arcadio Buendía, del cual tomé el seudónimo.
Ahora, tras la muerte del autor, me he dado cuenta de la enorme vigencia que tienen hoy sus obras. Su desaparición no ha hecho más que sacar a la luz la gran fuerza de las obras de García Marquez.
En la revista Umbral, en la que tengo el honor de participar con aportaciones literarias, mi amiga Naida Saavedra hace una exposición impecable de la vigencia de las obras del premio Nobel, más aún, si cabe, después de su muerte.
Aquí os dejo el enlace: http://www.sainde.org/index.php/umbral/umbral-a1-n1
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